Bendición y otros momentos de la oración

Bendición

Puede existir como un momento de la oración o puede tener identidad propia.
La bendición adopta muchas formas y fórmulas. Por lo general, la manera más sencilla de comprenderla es cuando aquel que dirige un momento de oración, pide a la divinidad que ilumine y permanezca con todos.

En el plano individual, la bendición puede estar dirigida a la misma divinidad o puede ser un pedido final, que prepara al orante para el momento del cierre de la oración y la salida a encarar nuevamente sus actividades ordinarias.

En este último caso, así como en el momento de la invocación se pide o se toma conciencia de la presencia de lo sagrado mediante un ruego o una declaración, en el momento de la bendición se pretende tomar conciencia de que lo sagrado continúa su presencia mediante un pedido, una afirmación o una expresión de deseo.
Es un momento de transición, una salida del estado de conciencia que produce la oración al estado de conciencia corriente, pero durante esta transición tratamos de que esa presencia de lo sagrado y ese estado espiritual producido por la oración permanezca con nosotros.

Otros momentos

Las clases o momentos de la oración que hemos repasado cubren casi todo el espectro del diálogo con la divinidad.
Sin embargo, hay otras clases de oración, en su mayoría fórmulas fijas, que cumplen funciones especiales. Las repasaremos en otra sección.

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