¿Por qué hay que perdonar?

¿Alguna vez te has metido en una circunstancia donde un conjunto de individuos o un sujeto abusa de tu caridad o abusa de tu seguridad con actos hirientes de tipo físico y mental? Si le hiciéramos esta pregunta a alguien, estoy muy seguro de que podrían tener una lista de injusticias y perjuicios causados por otro. Esto puede provocar que uno mantenga rencores y desarrolle odio por otro. En ocasiones el sonido del nombre de alguien es bastante para enviar a uno a una furia odiosa o provocar un ceño fruncido. Pero con ese tipo de actitud, lo que uno gana, ¿avanzan en alguna inteligencia oculta al reflexionar que algún día podrían tener alguna clase de venganza? Marcar y accionar niveles vengativos en su cabeza aliviará la carga de la vida. Es comprensible que varias personas logren justificar la pelea contra el fuego con fuego, pero ¿a dónde te transporta? Cuanto más se habla del odio y de otros pensamientos malos, más empiezan a vivir su historia según esa doctrina. Los pensamientos odiosos y críticos van a ser los primeros en ingresar en su cabeza en muchas ocasiones. Claro que sí, quizás sepas el cariño, quizás creas en Dios y quizás creas en Jesús, quizás hagas muchas proyectos de caridad desinteresada. Pero qué bueno es eso cuando te niegas a perdonar a otro que te hizo inconveniente o mal. Pienso que todos somos pecadores a los ojos de Dios, pero si estas buscando el perdón de Dios y de Jesús, lo verdaderamente posible es que te sea concedido. No obstante, si Dios y Jesús tienen la intención de perdonar sus errores, ¿no cree usted que debe honrar y ofrecer por medio de Dios y a Jesús perdonando a esos que le hicieron inconveniente o mal? Porque Jesús no dice esto: Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, tu Padre celestial además les perdonará vuestras ofensas. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco tu Padre les perdonará vuestras ofensas. Mateo 6:14-15 A lo largo de el Sermón de la Montaña, Jesús difundió cómo cumplir de manera correcta varios de los mandamientos y dio enormes consejos sobre varios hechos cotidianos que la multitud enfrenta en la vida. Jesús llegó a la conclusión el Sermón con estas palabras: Todo el que que oye mis expresiones y trabaja sobre ellas, va a ser similar a un hombre sabio que edificó su casa sobre roca. Y cayó la lluvia, y vinieron las crecidas de agua, y soplaron los vientos y azotaron contra aquella casa, pero no cayó, porque se encontraba establecida sobre roca. Y todo el que que oyere estas expresiones mías y no las cumpliere, va a ser similar a un hombre necio que edificó su casa sobre arena. Y cayó la lluvia, y vinieron las crecidas de agua, y soplaron los vientos, y golpearon contra aquella casa, y cayó, y fue totalmente arruinada. Mateo 7:24-27 Al no perdonar, te estás refrenando de presenciar el sentimiento pleno de amor. El cariño está designado a purgar toda la negatividad, pero si ustedes se aferran a la negatividad, ¿cómo van a ser purgados totalmente? No pienso que haya un término medio cuando hablamos de escoger la luz o las tinieblas. Para ser envueltos en luz y amor, requieren dejar en libertad todas las tinieblas en su historia y el perdón pertence a los actos más indispensables a los que tienen que rendirse. El orgullo y el ego de los pueblos se interponen en el sendero del perdón, de ahí la causa por la que más te entregas al fluído del perdón. Realizando esto ustedes están aligerando las cargas de su historia utilizando amor y perdón para lidiar con el mal que se cruza en su sendero y al llevarlo a cabo no agregarán además sus cargas, en lugar de eso van a estar libres de falsas misiones que les quitan su felicidad. La alegría y el cariño van a ser abundantes en tu vida si permites que lo sean y el perdón es lo primero que hay que hacer. Alcanza con ver a Jesús y ver cómo vivió su historia con actos de amor y perdón, tú además puedes llevarlo a cabo. Los fariseos seguramente fastidiaron a Jesús, pero no se volvió a odiar o vengarse en respuesta a sus cuestiones. Jesús perdonó y amó. Qué poder asombroso es perdonar y amar, libre para que alguno logre entrar a él. ¿Por qué no llevarlo a cabo un hábito? Biografía del autor: Soy Católico y Dios y Jesús me han ayudado a estar feliz en esta vida. La multitud puede preguntarse en su historia, ¿hay un Dios? Si usted pregunta esto o está intentando encontrar compañerismo con otros, por favor vea nuestros foros Cristianos

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