Qué es la alabanza

Alabanza

Si siguiésemos un orden lógico, ésta sería la primera reacción ante la presencia de lo sagrado.

Como por reflejo, la alabanza expresa esa primera reacción de reconocimiento ante la grandeza y el poder de la figura divina. Los estudiosos de las religiones sostienen que pone de manifiesto el asombro y la fascinación por Aquello que posee una calidad totalmente distinta.

Los Salmos de la Biblia contienen numerosos ejemplos de cánticos de alabanza en los que el salmista expresa su asombro ante la obra de Dios en la naturaleza o ensalza la acción de Dios con su pueblo. La oración musulmana, tanto la ritual como la personal, comienza con el reconocimiento de la grandeza de Allah.

Por contraste, la alabanza supone humildad, pues el reconocimiento de la grandeza conlleva el reconocimiento de nuestra peque ñez frente a la trascendencia de la Divinidad y las maravillas de su obra en la creación, la historia y la vida de todos los días.

En los momentos de angustia y necesidad solemos olvidar la alabanza. Pero también solemos olvidarla en los momentos de bienestar. Dedicar un momento a la alabanza tiene efecto positivo. En momentos de angustia nos trae a la memoria las obras de Dios, la armonía del universo y las maravillas de la naturaleza. En consecuencia, la alabanza nos abre el horizonte, pone las cosas dentro de una perspectiva más amplia y, por consiguiente, nos brinda una mayor seguridad para confiarle nuestro pesar a la divinidad.
Por otra parte, en los momentos de bienestar, cuando el alma parece estar despejada de tribulación, la alabanza fortalece el espíritu.

Bookmark the permalink.

Comments are closed